Si en el Teatro la excelencia es el arte
de saber regalar, la trayectoria del dramaturgo José Sanchis Sinisterra es una
caso ejemplar de generosidad y entrega. A sus 72 años Sinisterra continúa
ejerciendo su tarea diaria con el entusiasmo de un aprendiz, con la pasión de
un amateur que aún no hubiera
encontrado su lugar entre los maestros. Sinisterra ofrece su amplia experiencia
en la investigación dramatúrgica con la idea de que todo teatro está por hacer desde el campo de la dramaturgia,
contradiciendo los tópicos y rebelándose (y revelándonos una vida nueva para la
escritura dramática) contra el estatismo y la apatía. Desde La Corsetería, el laboratorio teatral
que dirige en el madrileño barrio de Lavapiés Sinisterra, junto a un grupo de
jóvenes entusiastas, impulsa El Nuevo
Teatro Fronterizo, continuación de aquel Teatro Fronterizo, que viera la luz en los albores de la
Transición. La pedagogía a la que Sinisterra nos invita en sus Talleres es un
mapa abierto en donde se abren nuevos caminos que transitar, por los que
despliega enclaves estratégicos para llegar a destinos plenos de resonancias,
con parada en estaciones de servicio y zonas de avituallamiento en las que
repostar cuando la energía creativa decae. La labor docente de Sanchis ensancha
la mirada de los dramaturgos y dramaturgas que nos acercamos a él con la
intención de aprender. Y él se impregna de cada momento de vida que pasa por su
lado. Se advierte en el brillo de sus ojos, en el movimiento de sus manos
cuando trasmite un nuevo concepto, en la alegría jovial con la que recibe cada
nuevo texto que se le presenta.
teatrocittá
la ciudad del teatro
Cada ejecución de un texto dramático o de una pieza musical es una crítica en el sentido más vital del término: Un acto de aguda respuesta que hace sensible el sentido. El crítico teatral por excelencia es el actor y el director que, con el actor y por medio de él, prueba y realiza las potencialidades de significado en una obra. La verdadera hermeneútica del teatro es la representación.
domingo, 14 de octubre de 2012
PERFIL DE EFÍMERA
Efímera es el escudo bajo el que se
oculta una identidad sin nombre ni apellidos. Todo lo que podemos decir sobre
su naturaleza es que Efímera es un organismo autónomo explorador de abismos.
Existen pocos datos biográficos sobre su vida. Se sabe que se transformó
radicalmente tras conocer la personalidad de Julio Cortázar en la entrevista
que en 1977 mantuvo con el escritor argentino el periodista español Joaquín
Soler Serrano. Después de aquella epifanía, las lecturas de Rayuela, y especialmente, de El perseguidor y otros cuentos de cine
derivaron para siempre a Efímera hacía el terreno de la inscritura, autodisciplina que contiene el artefacto secreto de su
universo literario. Desde entonces, para quien ha seguido su trayectoria
errante, Efímera ha existido en el incierto lugar de la imaginación. Algunas de
sus inscrituras han adoptado azarosamente la forma de guión cinematográfico y
otras han sido encontradas bajo el aspecto de fragmentos filmados. Las más
recientes, las halladas en el invierno de 2012 por el grupo de Investigación
Fabular Cronopios bajo las ruinas de
la ciudad de Mon, son el testimonio del paso de Efímera por aquella
civilización que no quiso someterse al paso del tiempo y emprendió una nueva
odisea por la escena celeste.
domingo, 30 de septiembre de 2012
BRAVO MAYORGA
Juan Mayorga junto a FranÇois Ozon y Fernando Trueba
El dramaturgo Juan Mayorga ha recibido el Premio al Mejor Guión en la 60 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. El jurado ha premiado por partida doble a la película En la casa, del cineasta francés FranÇois Ozon, que ha sido considerada por el jurado como el mejor film presentado al Certamen y ganador de la Concha de Oro.
La cinta es una adaptación de la obra teatral El chico de la última fila del propio Mayorga. La historia narra la relación entre un profesor y uno de sus alumnos, una amistad que nace el día en que el maestro descubre que hay un gran escritor en su clase, pero que el tema de su redacción es peligroso: su relación con otro alumno al que desprecia. Esa redacción deviene en folletín por entregas, y el profesor (un soberbio Fabrice Luchini como personaje sobrepasado por lo que le rodea) vive enganchado leyendo cómo su pupilo entra en la casa del compañero y se siente atraído por su madre.
Bravo Juan! ¿Por qué ha tenido que ser alguien de fuera quien descubra el talento de Mayorga, uno de los grandes en el teatro español? ¿Por qué el teatro español no alimenta los guiones del cine patrio, como sí ocurre en Francia, Reino Unido o Estados Unidos?
Palmarés de la 60ª edición de Zinemaldia
Concha de Oro: En la casa, de François Ozon.
Premio Especial del Jurado:Blancanieves, de Pablo Berger
Concha de Plata a la mejor dirección: Fernando Trueba, por El artista y la modelo.
Concha de Plata a la mejor actriz: ex aequo para Katie Coseni, por Foxfire; y Macarena García, por Blancanieves.
Concha de Plata al mejor actor: José Sacristán, por El muerto y ser feliz.
Mejor guion: François Ozon y Juan Mayorga, por En la casa.
sábado, 29 de septiembre de 2012
FRIDA Y MAX # 1
FRIDA Y MAX en la cama, desnudos, rodeados de libros y de películas en DVD.
FRIDA.- ...La clase media no podrá sobrevivir si no revoluciona los instrumentos de la producción y todo el régimen social.
MAX.- Ya. Y el hombre libre no se pregunta ni qué puede hacer su país por él, ni qué puede hacer él por su país.
FRIDA.- ...y la clase obrera sólo puede vivir si encuentra trabajo y solo encuentra trabajo si este alimenta el sistema.
MAX.- Sí, ya veo por donde vas. Los dos principales enemigos de la sociedad libre o de la libre empresa sois los intelectuales. Todo intelectual cree en la libertad para sí mismo, pero se opone a la libertad de los demás. Cree que debería haber una oficina de planificación central que establezca las prioridades sociales.
FRIDA.- Claro y el empresario es justo lo contrario. Todo empresario está a favor de la libertad de todos los demás, pero cuando se trata de él la cuestión cambia. Él es siempre el caso especial. Él debería tener privilegios específicos del Gobierno.
MAX.- Los intelectuales creéis que debe haber una oficina de planificación central que establezca las prioridades sociales...
MAX.- ...queréis que el gobierno proteja a los consumidores. Pero es más urgente proteger a los consumidores del gobierno.
FRIDA.- Hay que sustituir a la vieja sociedad burguesa, con sus clases y toda esa vaina y organizar una sociedad civil fuerte. No hay otro camino.
MAX.- No se de qué te quejas. Tenemos un Gobierno que cobra cada vez más impuestos al trabajo y subsidia el no trabajar.
FRIDA.- Cinco millones y medio de parados, idiota.
MAX.- Tres millones cobrando del bote y de esos otros dos millones trabajando en la economía sumergida. Quizás medio millón lo pase mal.
FRIDA.- No me toques. Vete.
MAX.- ¿La libertad es esto?
FRIDA.- Vete a la calle. Echa un vistazo.
MAX.- Déspota.
FRIDA.- Y no vuelvas.
IMPROMPTU # 0
Una habitación amplia, diáfana. Puerta de entrada, mesa con una silla y una cama. En primer término, a la derecha de la escena y frente al público, un amplio balcón exterior con barandilla. AMA, treinta años, está subida a un taburete con la mitad del cuerpo expuesto al vacío. Viste una camisa amplia, un camisón. Tiene los ojos cerrados.
La puerta del estudio se abre y entra BERTA, unos años mayor que AMA.
AMA.- (Abre los ojos y gira el cuello levemente) Esto no es lo que parece.
Berta camina hacia ella, la abraza con fuerza por la cintura y aunque Ama se resiste la introduce en la habitación. Ama se suelta y se tumba en la cama.
BERTA.- Ama, no puedo dejarte sola.
AMA.- Estaba tomando el aire.
BERTA.- He estado toda la mañana llamándote.
AMA.- Sí, lo creo.
BERTA.- El ascensor está estropeado. He subido los siete pisos andando. ¿Has salido?
AMA.- No.
Berta se acuesta al lado de Ama.
Silencio.
Ama se levanta y vuelve a subirse al taburete del balcón.
AMA.- Me dan envidia las palomas. No se preocupan. Solo vuelan y buscan su comida. Y un lugar alto y seco para dormir. Quisiera ser paloma.
BERTA.- Las palomas son como ratas. Sacos de infecciones. Lo llenan todo con sus excrementos. Destrozan edificios enteros. Deberían exterminarlas. Son una plaga.
AMA.- Cuando era una niña creía que los pájaros me atacarían si les miraba a los ojos. Me daban miedo. Tú no sabes lo que es el miedo. Tú te crees muy valiente.
BERTA.- A ti el cine te ha hecho mucho daño.
AMA.- Eres idiota.
BERTA.- Yo vivo en este mundo. No tengo la cabeza llena de pájaros.
AMA.- Ojalá fuera un pájaro. Picaría en tu corazón.
Berta se sienta en la silla.
BERTA.- Baja a la tierra. Vístete. Vamos a ver al terapeuta.
AMA.- Entraría por las ventanas en las casas de la gente.
BERTA.- Me ha llamado esta mañana preocupado, ayer no fuiste.
AMA.- Los vería en su intimidad. Sin máscaras.
BERTA.- Ama, el psicólogo está para ayudarte.
AMA.- La gente normal.
BERTA.- Me está costando una fortuna. ¿Entiendes?
AMA.- Les dejaría señales.
BERTA.- Estoy empezando a cansarme de tu egoísmo.
AMA.- Un pájaro espía.
Berta se levanta y se acerca al balcón. Tira bruscamente de Ama. Ella se deja caer al suelo.
BERTA.- ¿Crees que voy a estar detrás de ti eternamente? Cualquier día...
AMA.- Me dejarás y ya no tendrás que gastar tu dinero en cuidarme. Sabes lo que puedes hacer...
BERTA.- No me jodas. Sigues el camino más difícil para conseguir que te quieran. Ya lo hemos hablado mil veces, así es muy complicado ayudarte a salir de la...
AMA.- Yo estoy a gusto en mi cueva. Sois los demás los que os empeñáis en hacerme salir. No te quieres dar cuenta de que yo...
BERTA.- Yo, yo, yo...siempre tu yo delante. A veces podrías...
AMA.- Pensar en los demás es algo que los demás hacéis muy bien cuando se trata de olvidaros de vuestras miserias. No me apetece pensar en los demás. Cuando pienso en los demás siento que soy una criminal que está a punto de cometer un asesinato. Los pensamientos no pueden hacer nada para cambiar a nadie. Solo aniquilar. Los pensamientos no sirven para nada. Los pensamientos son abismos. Pensar en los demás es asesinar al otro y suicidarte. Exterminarnos. Cuando era una niña me daba miedo mirar a los ojos de los pájaros, creía que si los miraba me atacarían. Ahora me pasa cuando miro a los ojos de los demás y cuando pienso en los demás. No quiero pensar en nadie, ni siquiera en mí. No quiero hacer nada. Solo quiero sentir mi cuerpo. (Pausa) Cuando tenía ocho años dormía con mi hermano pequeño y él me acariciaba el sexo. No pensábamos, éramos y sentíamos. No había nada malo en ello. No teníamos miedo de sentir nuestros cuerpos. Sentíamos y eso era todo. A los demás no les interesa lo que yo pienso. Se han olvidado de sentir. Solo quieren hacer, manipular, convencerte de que has de pensar en lo que ellos hacen.
IMPROMPTU # 1
BERTA.- No sabes lo que dices. ¿te has tomado la medicación?
AMA.- Te has olvidado de sentir tu cuerpo ¿Hace cuanto tiempo que no tienes un orgasmo?
BERTA.- Ama, ya está bien. (Pausa) Hago lo que puedo, lo mejor que sé. A mí me gustaría no tener que preocuparme por nadie, ni por nada, pero en la vida una tiene que asumir sus responsabilidades, hay que encontrar la manera de ser útil a los demás. Llevo toda mi vida cuidando de otros y eso me hace sentirme bien. Sin eso mi vida no tendría sentido. Muchas veces me pregunto si hago lo suficiente, si de verdad pongo toda mi fuerza de voluntad en lo que hago, si me esfuerzo lo necesario. Sufro cuando veo que no hago todo lo que puedo.
Ama se levanta del suelo y se mete debajo de la cama.
AMA.- Sigues el camino más difícil para conseguir que te quieran
BERTA.- Tú no sabes lo qué es el miedo
AMA.- No sabes lo qué dices
BERTA.- Te has olvidado de sentir tu cuerpo
AMA.- Estoy empezando a cansarme de tu egoísmo
BERTA.- ¿Hace cuanto tiempo que no tienes un orgasmo?
Ama sale de debajo de la cama con una paloma en las manos. Se acerca a Berta
AMA.- ¿Puedes mantener la mirada en sus ojos?
BERTA.- ¿Qué hace este bicho aquí?
AMA.- ¿Tienes dinero para pagar aunque solo sea un sentimiento?
BERTA.- ¿Cuando vas a darte cuenta de que la vida no es un juego?
AMA.- ¿A quién quieres tú Berta? ¿Te quieres a ti misma? ¿Sabes lo que es querer?
BERTA.- ¿Quieres apartar esa cosa de mi vista?
AMA.- ¿Alguien te ama? ¿Tú sientes el amor de alguien?
BERTA.- ¿Por qué no tiras eso por la ventana y te arreglas?
AMA.- ¿Llorarías si lo matara ahora mismo?
BERTA.- ¿Estás loca?
AMA.- ¿Loca?
Ama camina hacia el balcón con la paloma en las manos. Se sube en el taburete e impulsa el ave hacía el cielo.
BERTA.- Vamos, vístete, nos esperan.
AMA.- ¿Quién te ha dicho que me esperan? Mira los barcos varados en la arena. Y el vino y el resentimiento de los comulgantes. Mira los tejados de las casas de la vieja ciudad y su gente hacinada en nichos de por vida. Míralos. Mira como se extinguen obstinados en conseguir el éxito. Mira como adoran al becerro de oro mientras fingen balidos de protesta. Mira cómo se dejan matar como corderos y mueren dando las gracias…
Esto es lo que me espera. Los mismos nombres y voces cada día. Y hacerme vieja. Y morir cuando se borren las líneas de la mano.
¿Hace cuanto tiempo que no tienes un orgasmo, Berta?
BERTA.- ¿Un orgasmo?
AMA.- No es lo que parece.
BERTA.- Lo que parece.
AMA.- No puedo dejarte sola.
BERTA.- Sola...
Ama camina hacia Berta. La abraza lentamente, con ternura. (Pausa) Berta gime y lanza un grito desde sus entrañas.
OSCURO
viernes, 28 de septiembre de 2012
AMA
Estoy sentada bajo este ciprés,
envuelta en el cielo brumoso que cubre tu valle verde, y quisiera ser árbol. Un
árbol con raíces fuertes, como los lazos invisibles que unen el corazón de un
ser humano con el lugar al que pertenece. Ahora llueve, con esos alfileres
finos y persistentes cuya caricia casi había olvidado después de tantos años de
ausencia de esta tierra. Estoy aquí sentada evocando el tiempo que pasé en
estos montes y una lágrima a punto de nacer se funde con una gota de agua para
ampliar como una lente el tamaño de las imágenes que hasta hoy no había querido
recordar. Estoy aquí sentada sin moverme, sin querer hacer nada para evitar el
dolor que me produce recuperar súbitamente la memoria, como si el tiempo, esa
dimensión inaprensible, se hubiera detenido el día que me marché. Ese día en el
que el miedo me puso alas para huir. Estoy sentada bajo este ciprés que protege la tierra donde descansa tu
cuerpo y miro tu imagen y la de mi padre en la fotografía que te robé de la
cartera la noche de mi huida. Tú sonríes y mi padre está detrás de ti y rodea
con sus dos brazos tu cintura llena de mí. Este es mi mayor tesoro, el
testimonio de que hubo un tiempo en el que los dos me amasteis. Estoy sentada y
estoy en paz y ya no puedo distinguir la lluvia del llanto y quisiera ponerme
de pie y rodar ladera abajo y luego volver corriendo hasta ti y sentir el calor
de tu pecho y abrazarte, ama. Este día en el que regreso a casa y tú ya no
estás.
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